
El alto consumo de esta infusión en el paÃs presenta varios desafÃos. Uno de ellos es la creación de una verdadera identidad del té que valore sus distintas variedades, apreciando las diferencias en sus sabor, textura y color.
Actualmente, el té que llega a muchos hogares del mundo es catado diariamente por especialistas llamados tea tester, quienes prueban más de cien variedades cada jornada. De ellos escogen aquellas hojas consumidas en todo el planeta, teniendo siempre en vista el mejor aroma, color y sabor.
Chile es el primer paÃs consumidor de té en Latinoamérica, aún cuando estamos en la etapa de dar a conocer las distintas propiedades de cada tipo, sus distintos orÃgenes, de manera de que el consumidor tenga una diferenciación un poco más elaborada de los productos que existen.
Es asà como, pese a que hay familias chilenas que llegan hasta las diez tasas diarias de la infusión, el consumo no hace diferencia entre las diversas variedades de té. También Chile tiene una cultura establecida del “tecito”, de la hora del té, una tradición que es transversal a los diversos segmentos socioeconómicos.
Actualmente, el té que llega a muchos hogares del mundo es catado diariamente por especialistas llamados tea tester, quienes prueban más de cien variedades cada jornada. De ellos escogen aquellas hojas consumidas en todo el planeta, teniendo siempre en vista el mejor aroma, color y sabor.







